Proyecto 3. Capas, trabajo y capas
Así de rápido ha pasado el primer mes de clases. Sin darme cuenta, ya estamos en la tercera semana. Con mi grupo decidimos volver al barrio el domingo, esta vez con la intención de observar aún más en profundidad, pero sobre todo para conversar con la gente y conocer su testimonio y percepción. Les pedimos a distintas personas que dibujaran cómo percibían Bellavista, marcando lugares importantes, puntos de encuentro, entre otros. La intención era comprender la visión de quienes viven ahí. Nos dimos cuenta de que más que una brecha social, lo que realmente existe es una separación física, condicionada tanto por factores materiales como perceptuales.
Lamentablemente, ese día tuve que llegar más tarde a Bellavista, pero aun así logré entender muchas cosas. El lunes trabajamos con la información obtenida en la salida. Fuimos el último grupo en revisar, lo que nos permitió avanzar lo suficiente para llegar con nuevos aportes a la corrección. Primero discutimos lo que nos parecía más relevante y luego pasamos a delimitar polígonos. Durante este proceso, nos dimos cuenta de que, además de los sectores definidos por la morfología del barrio, cada uno de ellos se subdivide perceptualmente.
Luego de realizar los mapas, creamos un mapa perceptual en conjunto, lo que nos ayudó a ubicarnos y comprender mejor la distribución del espacio. Además, dibujamos algunos perfiles para analizar la relación del espacio público en cada sector. Al momento de la corrección, la profesora nos comentó que, si bien habíamos hecho un buen análisis del problema, debíamos dar un paso atrás y definirlo con mayor claridad.
Con esto en mente, trabajamos durante la semana para presentar algo más concreto. Finalmente, logramos definir nuestra problemática como la "desintegración del espacio urbano". A partir de esto, analizamos los subsectores perceptuales que se forman dentro de cada sector del barrio, comprendiendo por qué surgen estas divisiones. Luego, avanzamos a otra capa de análisis, en la que identificamos problemas generales, como espacios públicos en desuso, falta de mantenimiento y microbasurales. En otra capa, determinamos las potencialidades del barrio.
Así completamos nuestro análisis para la corrección del jueves. Sin embargo, ese día nuestra profesora no pudo asistir, por lo que Begoña, nuestra ayudante, se encargó de la revisión. Nos sugirió aspectos clave que debemos incluir en nuestro discurso y nos aconsejó clasificar los espacios públicos.
Hasta el momento, me siento satisfecho con el trabajo en equipo. Ahora nos queda lo más desafiante: organizar toda la información y presentar las láminas de manera coherente para la próxima semana, ya que será nuestra primera evaluación formativa, seguida de la sumativa. Espero que todo salga bien.














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